
16 de marzo de 2012
5 de marzo de 2012
Furgonetas blancas, dinero negro
Hace poco me visitó un amigo brasileño y mientras tomábamos una copa en casa, en Gavà, empezamos a hablar de economía, primero de las oportunidades que según él aún hay en Brasil y del complejo sistema de impuestos que tienen en su país; después me preguntó si la tasa de paro en España era real, porque veía a la gente muy tranquila, sin problemas en las calles. A esa pregunta, ya se lo imaginan, le respondí que aquí tenemos un porcentaje endémico de economía sumergida, de modo que el porcentaje de parados no coincide con el de personas que no tienen ingresos por su trabajo, y es que con una tasa de paro del 25% y con dos millones de personas que han agotado la prestación por desempleo, debería haber una auténtica revolución en las calles.
Lo que sucede es que desde siempre se ha tolerado cierto grado de lo que podríamos llamar picaresca laboral, pero a medida que la crisis ha ido avanzando, más profesionales tanto autónomos como trabajadores por cuenta ajena, que se han visto abocados al paro están "complementando las ayudas sociales" trabajando en la economía sumergida, que ya representa un 20% del total de la actividad económica. Como además, quien más quien menos, ha visto reducidos sus ingresos y peligrar su estabilidad laboral, a la hora de contratar un servicio, se buscan los mejores precios... y éstos sólo los pueden dar aquellos que no pagan impuestos, ni SS, ni módulos, ni IRPF, con lo cual muchos acaban cayendo en la tentación de "si no necesita factura..."
El gran peligro viene de que cada vez son menos los que pueden sobrevivir cumpliendo sus obligaciones laborales e impositivas, y cada vez son más los que arrancan de su furgoneta el adhesivo que identificaba su actividad, quedando así de un blanco inmaculado, unas impolutas, igual que cuando salieron del concesionario, y otras en que se nota el lugar donde estaba la identificación de la actividad, pero todas ellas tienen en común que siguen transportando en su interior las herramientas y piezas de recambio...
Acabar con estas prácticas significaría aflorar un porcentaje de actividad económica y unos puestos de trabajo que contribuirían en gran medida a paliar el déficit del Estado; sólo el equiparar la tasa de economía sumergida al nivel de nuestros países vecinos supondría un incremento de recaudación de 38.000 M€, además de frenar la destrucción de puestos de trabajo que están amenazados por esta competencia ilegal, y contribuir a que las ayudas las cobren sólo los que deben, pero quizás el gobierno tiene miedo a que ello signifique un paro real del 25% y por tanto desórdenes en las calles, o quizás la campaña para regularizar la situación de las asistentas de hogar sea un primer ensayo para valorar los resultados.
Sea como fuere, fíjense bien y se darán cuenta de que hay muchas furgonetas blancas y mucho dinero negro.
Sub-secretario Política Municipal C's
Concejal-Portavoz C's-Gavà



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